Formas de prevenir la salmonelósis en 10 segundos

 

“Cada año, aproximadamente una de cada 10 personas contrae una enfermedad de transmisión alimentaria”, afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS). Fiebre, dolor abdominal, diarrea, náuseas y vómitos son los síntomas que componen el cuadro de una de las más frecuentes: la salmonelosis, cuyos casos han aumentado desde 2016 en la Unión Europea, según un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. En toda la Unión rondan los 100.000 anuales y en España, donde también ha aumentado su incidencia, superaron los 9.800 en 2016, reflejan los últimos datos Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. Aunque la mayor parte de ellos son leves y no se registran como brotes.
Esta enfermedad, más común en verano, se transmite a través de una bacteria, la salmonella, que está presente en animales domésticos y salvajes, y es capaz de atravesar toda la cadena alimentaria: desde los piensos hasta los hogares, apunta la OMS. Para evitarlo, la organización recomienda cocinar bien los alimentos y servirlos calientes. Pero también es importante mantener una higiene adecuada durante el momento de la preparación. Algo que, según una investigación del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de Estados Unidos, la mayor parte de las personas no hace.
Sus conclusiones apuntan a que un 97% de las veces nos lavamos mal las manos cuando estamos manipulando alimentos, arriesgándonos a contaminarlos con distintos tipos de virus y bacterias como la salmonella, el norovirus o la E. coli. Prevenir su transmisión y las enfermedades que nos pueden causar por ingerirlos es tan sencillo como dedicar unos pocos segundos a lavarnos adecuadamente las manos.
Mínimo 10 segundos y no se olvide de limpiar las uñas
Lo ideal es hacerlo durante al menos 15 segundos, apunta la OMS. Pero si esto le parece demasiado sepa que un estudio de la Universidad Rutgers en Nueva Jersey (EE. UU.) ha descubierto que con solo 10 segundos se eliminan las bacterias dañinas de nuestras manos. Y vale igual con agua caliente que con fría.
Eso sí, como explicamos en este vídeo, es importante frotar bien las manos y las muñecas con jabón durante, y no olvidar limpiar las uñas, donde se acumula suciedad. Para terminar, secar las manos con una servilleta y usarla para cerrar el grifo, así evitaremos el contacto con los microbios.
Más allá de lavarse bien las manos antes de tocar los alimentos y de asegurarse de que estén bien cocinados y calientes cuando vaya a comerlos, la OMS aporta otros consejos que ayudan a prevenir el contagio de enfermedades de transmisión alimentaria, tanto en casa como de viaje.
– Evitar la leche cruda y los productos elaborados con leche cruda. Es mejor beber solo leche pasteurizada o hervida.
– Es mejor no consumir hielo a menos que esté hecho con agua potable.
– Si el agua del lugar en el que está es de salubridad dudosa, la OMS recomienda hervirla y si no fuera posible, purificarla con un desinfectante fiable de liberación lenta (habitualmente disponible en farmacias).
– Lavarse las manos a fondo, con jabón y frecuentemente, sobre todo si se ha tenido contacto con mascotas o animales de granja o se ha utilizado el inodoro.
– Lavar cuidadosamente las frutas y hortalizas, especialmente si se van a consumir crudas. De ser posible, las hortalizas y las frutas se deberían pelar.
Fuente: elpais/Buena Vida
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